Saturday, January 21, 2012

Diálogo en el Bosque

Iba Filiberto caminando por el bosque, y tenía mucha sed. Caminó por todos lados, buscando algún arroyo, pozo, río, alguna fuente de agua…
De repente encontró a una mariposa sentada sobre una piedra.
“¡Por fin, he encontrado un manantial! ¡Qué cosa más hermosa!” exclamó Filiberto.
La mariposa respondió con agrado. “Gracias, señor,” le dijo. “Ya sé, tengo unas alitas bien bonitas, ¿qué no? Son de pelos, ¿no crees?”

Friday, January 6, 2012

Escaping Christmas

I thought I would escape from the saccharine glee of gringo Christmas traditions by heading deep into Mexico for the holidays.
No such luck.
In the town of Tequila, Jalisco, birthplace of the intoxicating liquor, the hotel TV played non-stop Hollywood films about the joy of the season. With a Spanish overdub, Tim Allen’s soul is somehow redeemed because he learns to derive happiness from decorating his house with an eight foot tall snowman. While the actors who lend their voices to Tim Allen and Dan Akroyd in ¡Una Navidad de Locos! are Mexican, they lend no touch of Mexican realism to the gumdrop-and-sugar-cane film. It’s still dripping with amphetaminic cheer…just like every other U.S. made program that appears on the television this month.
Santa Claus haunts the markets of even the smallest towns of Central Mexico, threatening to overtake and swallow whole the manger scenes that sit in his obese shadow.

Saturday, September 24, 2011

MÁS AVENTURAS LINGÜÍSTICAS

Estimados lectores, les regalo aún más conversaciones ambiguas y diálogos enigmáticos del pueblo de Coatzóspam:

Durante una plática sobre las religiones que han llegado a instalarse en San Juan Coatzóspam:

PEÑA: “Y luego están los, este…los…¿cómo se llaman?”

DAVID: “No sé.”

El señor Peña se me queda mirando.

PEÑA: “Híjole, pero ¿cómo se llaman?”

DAVID: “No tengo la menor idea.”

DON ADÁN: “¿De quién?”

PEÑA: “Los este…los taláyer…¿cómo se llaman?”

DAVID: “Te juro que no sé a qué te refieres. A un gringo que se apellida Tallager, tal vez.”

PEÑA: “No, pero son los Atalaya, algo así.”

DAVID: “Aaa, te refieres a los Testigos de Jehová.”

PEÑA: “No, ese taláyer.”

DAVID: “El Atalaya es la publicación de los Testigos de Jehová, una denominación religiosa.”

PEÑA: “No, este es otro.”

DON ADÁN: “Sí, es otro. Este trae otro. Trae Lucas, Marcos, este…trae otros, trae otros también. Mateo, Marcos…¿quién más?”

PEÑA: “Pero dicen que eso trae brujería, pues.”

Pero para no dejar a la equidad a un lado, también les presento la versión inversa de estas pláticas confusas: un muestreo de mis intentos (a menudo fallidos) de hablar tzotzil con los campesinos de Chiapas.

En una ocasión les preparé un caldo para mis anfitriones y uno de los señores de la comunidad me agradeció la comida. “Gracias” en tzotzil se traduce como “koalabal” y para decir “de nada” se responde con “muyuk vokol”, el cual literalmente se traduce como “no hay de que”. En dicha ocasión se me olvidó la palabra “vokol” y le contesté al señor “muyuk lobol”, lo cual se traduce al pie de la letra como “no hay plátano”. En un sentir más integral, significa “me falta el chilito”. Dejándonos con este hermoso diálogo:

SEÑOR CHIAPANECO: “Gracias por el caldo, Don David.”

DON DAVID: “¡No tengo pene!”

A Good Clean Mountain Hangover

I’m standing in front of Don Adán’s house overlooking a breathtaking view of the valleys below. The air is crisp and cool, tingling my nostrils and healing my gut as it enters me. I may still be nursing a moonshine hangover, but nothing could take the beauty away from this view, not even the liquid death I ingested at the moonshiner’s house yesterday.
A rooster struts in the gravel in front of me. He fluffs his feathers and mad dogs me with his right eye. I suspect this is the same rooster that has been waking me up every night at 2:30 am, perching in the middle of the tree right outside my door and crowing full blast. I stare back at him.

Friday, September 23, 2011

DON ADÁN’S HAUNTED COUNTRY SHITTER


I was initially drawn to the Mixtec town of San Juan Coatzóspam, Oaxaca in search of ghosts and ghost stories. And yes, I’ve had a few false positives in Coatzóspam. There was the time I thought I saw a duende, one of the supernatural Little People of the Mountains, and it turned out to be the front half of a dog. And then there was my first night in Coatzóspam during this latest trip, when I slept in my friend’s kitchen next to a stack of cardboard boxes. I heard the boxes rattling around and shaking on their own, and was ready to grab my Rosary when I remembered my friend warning me there was a mouse loose in his kitchen.
But one of my first close calls with the supernatural was in Don Adán’s shitter.

EL ARTE DEL LENGUAJE

Es un placer sublime leer las obras de Gabriel García Márquez. La precisión de sus palabras—fruto de su conocimiento de varios idiomas—le presta un carácter poético a sus escritos. Son pocas las personas que saben manejar la lengua castellana con tal destreza.

De igual manera es un gustazo hablar con ciertos campesinos cuyo conocimiento de español resulta limitado…por el puro hecho de que una conversación fácilmente se convierte en un juego de adivinanzas.

Estaba sentado en una reunión de caficultores de la comunidad de San Juan Coatzóspam, haciendo todo lo posible por tratar de entender el diálogo en la lengua mixteca, cuando se me acercó un señor. Creo que le parecí interesante, exótico, diferente, y quiso entablar una conversación conmigo. Sin embargo, después de pasar por las primeras preguntas obligatorias de “cómo te llamas, de dónde eres, etc.”, se nos dificultó la comunicación debido al hecho de que el vocabulario del señor consistía en unas doce palabras aproximadamente.

A continuación les presento algunas de las delicias de dicha conversación:

DIÁLOGO 1

SEÑOR LUGAREÑO: “Son colonia que está Usted.”

DAVID: “¿Cómo, perdón?”

SEÑOR: “Son colonia que está Usted.”

DAVID: “¿Qué si vivo yo en una colonia?”

SEÑOR: “Son colonia que está.”

DAVID: “¿Dónde?”

SEÑOR: “Allá.”

DAVID: “Emm…sí. Creo que sí.”

DIÁLOGO 2

SEÑOR: “¿De dónde? Usted”

DAVID: “San Diego.”

SEÑOR: “Santiago.”

DAVID: “San Diego.”

SEÑOR: “Ah, Santiago.”

DAVID: “San Diego. Sa-n-di-e-go-o.”

SEÑOR: “Santiago.”

DAVID: “...sí, cómo no.”

DIÁLOGO 3

En un momento y sin aviso previo, el señor comenzó a hablarme en una voz extremadamente baja. Se me dificultaba oírle y varias veces tuve que pedirle que repitiera lo que había dicho. En una ocasión, parece que se le olvidó por completo lo que me había querido comentar…

SEÑOR: (diálogo incomprensible) …mi sobrino… (más palabras enunciadas en voz baja)

DAVID: “’¿Mande Usted?”

SEÑOR: (sin cambiar su tono de voz) ……..sobrino.

DAVID: “Pero ¿qué de su sobrino?”

SEÑOR: “Es mi sobrino.”

DAVID: “Me imagino. Pero ¿qué fue lo que Usted me quiso decir acerca de él?”

SEÑOR: “¿Quién?”

DAVID: “Su sobrino.”

SEÑOR: “Él es mi sobrino.”

DAVID: “Me alegra saberlo.”

A pesar de tantas confusiones, no puedo ni burlarme ni reírme del señor de San Juan Coatzóspam. A final de cuentas soy yo quien decidió ir a su pueblo, donde se habla mixteco, no viceversa. Y me ha quedado muy claro que yo, al tratar de hablar en mixteco con los lugareños, cometo miles de babosadas y metidas de pata que van mucho más allá de los diálogos arriba citados.

A Chiapas Story - epilogue

EPILOGUE TO MY CHIAPAS STORY:

I found out weeks later that, while the word “Chac” used to be the name for the rain god in the ancient Mayan language, in modern Tzotzil “chac” means “ass”.

So the men in the country store weren’t laughing because I had dropped an awesome cultural reference with my “koalabal chac” statement. They were laughing because I had just inexplicably thanked my butthole for the rain.